[google083ebf376563d5ac.html] Modelar en la Empresa - Modelling in Business con DBM: junio 2008

11/6/08

OJOA - No hay solución sin problema


Parecería de Pero Grullo - pero no. Sigo encontrando a muchas personas en muchas organizaciones que honestamente creen que es malo hablar de problemas.


Hasta hay empresas, lo suficientemente grandes y maduras como para saber mejor, que prohiben a sus empleados hablar de problemas. Está mal visto usar el término. Puedes sustituirlo por “asunto”, “tema” o incluso “oportunidad”. También es aceptable el consabido “oportunidad para aprender” (“learning opportunity” en inglés – da lugar al famoso acrónimo “AFLO” – “another f***ing learning opportunity” para describir con cierto humor negro un cambio en el mercado o fallo en la empresa que ha pillado a gran parte del personal en paños menores. Supongo que se podría traducir por “OJOA”).


Es divertido solo hasta cierto punto. Enfocarse en “soluciones” o vender “soluciones” (o, peor todavía, comprarlas) tiene como mínimo dos dificultades fuertes. Una es la separación de “problema” y “solución” el uno del otro y los dos del mundo. Llevado al extremo esto es como tomar un libro de matemáticas e ir directamente a las últimas páginas donde vienen las soluciones. Aparecen cosas como “42” o “x=0,65”. Pero, claro, son soluciones sin problema y por tanto sin significado. Y es que “problema” y “solución” son dos aspectos de como alguien está organizando (modelando) parte del mundo.


Otra dificultad parte de una cuestión curiosa de percepción. Cuando era más joven tenía un amigo que decía que era mejor siempre vivir en una casa fea con vistas bonitas que viceversa. De esta manera ves la vistas pero no la casa ya que estarás viendo desde ella. Enfocarse en “soluciones” es algo parecido. Ves “la solución” desde el problema. Esto suele incluir una cierta tendencia a “dar por hecho” el problema. Suele haber una tendencia a pasar el menor tiempo posible en el problema (total es una casa fea - ¿por qué verla más de lo necesario?) y a pasar cuanto antes a la solución.


Pero, como hemos comentado arriba en otro post, una descripción prescribe. La manera de describir una situación “problema” influirá directamente en las posibles soluciones (especialmente si se acopla la “planificación exclusivamente por objetivos” - más de esto en otro momento). Sobre todo cuando hay cierta presión por evitar las consecuencias negativas de no actuar, habrá una tendencia a priorizar cuanto antes una posible via de acción por encima de cualquier otra.


Hace ya algún tiempo que se identificó en la DBM la necesidad de entender el binomio problema-solución como una unidad sistémica necesaria. Es decir no puede haber problema sin solución ni solución sin problema (otra cuestión - claro está - es encontrar la óptima). Después está la cuestión de las condiciones de “problemas – soluciones bien formados”. Un principio importante aquí es relevancia, (¿qué es lo que está incluido y qué no?) y otro el de completud (¿qué es todo lo que está incluido?).


Una secuencia básica de preguntas que ayuda a cubrir y conectar problema y solución es la siguiente (lo adapto de un modelo básico de DBM y es copyright John McWhirter 1989) :

  1. ¿Hay un problema?
  2. ¿Qué es y qué no es el problema?
  3. ¿Cómo es problemático? (es decir ¿cómo funciona como problema?)
  4. ¿Por qué es problemático? (es decir ¿por qué importa?)
  5. ¿Por qué solucionarlo? (puede parecer obvio pero no suele ser completa la respuesta “a bote pronto”)
  6. ¿Cómo tendría que funcionar una posible solución?
  7. ¿Qué es lo que se solucionará?
  8. Posibles soluciones.

Una de las ventajas de este modelo es que es un modelo de proceso y que posterga la convergencia en “la solución” hasta el final.


AFLO – another fabulous learning opportunity? - “¿Otra joyosa oportunidad de aprender?”.