Formación con Modelado DBM la Revolución Tranquila en Aprendizaje Experiencial

¿Le interesa la efectividad y agilidad en el aprendizaje? ¿Y que su gente sea capaz de aprender de su experiencia?

Pues quizá sea hora de cuestionar algunas de las nociones que tiene sobre enseñanza, aprendizaje o “aprender a aprender”

Más allá de las "píldoras" 

El enfoque tradicional de la formación que, en gran parte, consta de cursos cortos (incluso muy cortos como las "píldoras formativas" ) basados en "competency frameworks" está tocando o ya ha tocado a su fin. Resulta demasiado rígido y rutinario para prepararse para los entornos volátiles, complejos y poco predecibles. De hecho, en SCT Systemic, estamos encontrando una creciente cantidad de empresas en diferentes lugares del mundo que ya no quieren "más de lo mismo" ni de competencias ni del sempiterno y omnipresente "coaching". No es lo significativo el hecho de trabajar individualmente o en grupo, hacer intervenciones más de tipo formación, coaching, de counselling o de consultoría, con un enfoque más de "relaciones" o más de "competencias". Se haga el tipo de intervención que se haga, lo fundamental resulta ser la aproximación o, mejor dicho, la metodología.

Agilidad de aprendizaje - aprender de la experiencia.

En un mundo en el que cualquier tecnología va a quedar obsoleta en
un muy corto período de tiempo, la formación en contenidos, técnicas y herramientas tiene corto recorrido. En cambio,   va siendo reconocida como algo fundamental la agilidad de aprendizaje, la capacidad de hacer uso de la propia experiencia y convertirla en conocimiento antes de que en el mercado se desarrolle la "herramienta" o el "modelo" para poder hacerlo de forma standard.  Quien basa su seguridad profesional en lo que sabe tiene un valor profesional de mucho menor recorrido que quien la basa en lo que es capaz de averiguar y aplicar y puede, por tanto, adelantarse a lo standarizado. La diferencia puede parecer sutil pero es enorme y marca una diferencia creciente con el paso del tiempo.

Dicho escuetamente, es cuestión de incluir la investigación constante y efectiva como componente del trabajo del directivo y esto no en vez de mantener estables los SOP sino como añadidura. Esto puede resultar contra-intuitivo en tiempos como los que corren pero eso no lo hace menos real.

La investigación y exploración constantes, pero no de cualquier manera. Investigar y explorar son procesos que conviene entender y saber hacer sistemáticmanete. No se trata de las actividades más o menos formales que van aparejadas con el I+D+I. Y no es cuestión de utilizar herramientas ni más procedimientos operativos estandarizados.

Sin embargo se puede aprender. Se llama modelar y existe una metodología científica, probada y muy extensa para ello. La metodología es Developmental Behavioural Modelling (DBM). La traducción más frecuente al castellano es Modelado DBM.

Es revolucionaria pero de forma tranquila. No se ha anunciado con bombo o platillo. No ha salido de la Harvard Business School ni del mundillo neuroacadémico sino de la experiencia y la investigación práctica constante y, sobre todo, rigurosa y sistemática.

Y, en efecto, como es de esperar de una disciplina basada en la experiencia, una diferencia fundamental en todos las acciones formativas diseñadas con la metodología DBM ®) es, precisamente, la metodología - experiencial - de realización

A diferencia de cualquier otra aproximación – al menos que nosotros conozcamos – la metodología DBM, prioriza el nvestigar y aprender más que el enseñar. Pero de forma sistemática. Se basa principalmente en lo que podemos llamar aprendizaje - auténticamente - experiencial, junto con input formal (de distinciones y modelos) para accelerar el proceso. El resultado es, honestamente, único.

He aquí un comentario de una profesional que recientemente entró en contacto con esta metodología aplicada a la formación. La persona que lo escribe es consultora y formadora de profesión y lleva más de quince años de experiencia profesional. Dice así :

“Gracias, especialmente por mostrar y demostrar tanto respeto y cuidado por el aprendizaje. He asistido a muchos procesos en los cuales enseñar era el motor y el aprender se daba por supuesto en base a elocuencias, curriculum, prestigio y muchas veces precio; contigo he vivido el compromiso firme con el aprender, que ha marcado todo el hacer."

Ha sido un proceso de aprendizaje tan poco común, que no quería que se diera por supuesto y tenía la necesidad de reconocértelo. Seguiré con el proceso una, otra, y otra vez más” .
Las aproximaciones clásicas a la formación parten de la idea del “modelo a seguir”. Esto puede ser un procedimiento más o menos estandarizado, una técnica o "herramienta" o unos “conceptos” (normalmente más "nociones" que conceptos pero pase) más o menos claros . Se suele comenzar con una presentación por parte del/ de la  profesora (o “ponente” o “presentador/a” o “conferenciante”) de la técnica (o "modelo" que sea). Típicamente habrá una descripción con o sin la ayuda de un "powerpoint", luego algún tipo de demonstración y a continuación los asistentes intentan hacer uso de lo "aprendido" bajo la guía del profesor, guía que a menudo incluye feedback  y "puesta en común". Variantes incluyen  el "método del caso" o las simulaciones en las que se invitan a los alumnos de "llevar a la práctica" en "un contexto real" lo que han aprendido pero esto son métodos de prácticas o de comprobación no de aprendizaje propiamente dicho.

Estas aproximaciones amenudo se auto- proclaman "experienciales" porque  incluyen algo de práctica o experiencia como parte de la secuencia de realización pero por lo demás son tradicionalmente didácticas en su manera de operar a partir de protocolos y  de "impartir los fundamentos". Esta manera de funcionar  puede ser incluso óptima para enseñar a las personas a repetir "correctamente" diferentes procedimientos "cuantitativos" o directamente mecánicos pero pueden resultar desatrosa a la hora de aprender a responder flexible y apropiadamente ante las situaciones que surjan y de desarrollar agilidad en el aprendizaje.

En todas las acciones formativas de SCT Systemic hacemos uso de una metodología de aprendizaje experiencial (en combinación con input más formal para accelerar el proceso) que se basa en la metodología DBM - y es exclusiva a lo cursos basados en esta metodología. No hay otra metodología que ofrezca el mismo nivel de precisión y efectividad especialmente a la hora de desarrollar la agilidad de aprendizaje.

La metodología DBM es el fruto de 30 años de investigación y desarrollo constantes, principalmente por parte del brillante psicólogo escocés John McWhirter. Es sólida, muy bien investigada y es mucho más completa y va mucho más allá de las metodologías tradicionales de "aprendizaje experiencial" (por ejemplo, la aproximación de Kolb o las aproximaciones basadas en proyectos,, simluaciones o casos).

No nos confundamos. No estoy hablando de una moda o de una ligera variación sobre lo que hace todo el mundo. No está todo inventado ni mucho menos. Puedo afirmar con casi total seguridad que esta metodología es completamente diferente de cualquiera que haya experimentado el lector / la lectora (fuera de la aplicaciones de DBM - claro está) en términos de efectividad, interés, amplitud y profundidad.

De hecho es, sencillamente, única.

Si está buscando algo realmente diferente, capaz de producir cambio efectivo, ir más allá de las aproximaciones estándarizadas y, sobre todo desarrollar agilidad de aprendizaje y capacidad de responder ante lo desconocido, puede ser de su interés concocer esta metodología.

2 comentarios

Anónimo dijo...

Excelente artículo Tim.Suscribo plenamente no sólo el comemtario de la participante que mencionas si no además, despues de los años que llevo formándome con vosotros todo lo que dices en cuanto a la calidad de formación en SCT Systemic y los beneficios de la metodología DBM.La experiencia de aprendizaje con esta metodología me parece única.
Un saludo
Maxi

Tim Ingarfield dijo...

Muchas gracias, Maxi

Saludos

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